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Preguntas Acerca de los Niños
¿Cuán Decisiva es la Participación del Papá en la Crianza de los Niños?
Una pareja joven observa a su niña de seis meses mientras ésta intenta alcanzar un juguete que se encuentra en el suelo delante de ella. Los esfuerzos de la bebé algunas veces la acercan al juguete, mientras que otras veces la alejan de él. El primer instinto de la joven mamá es aproximar el juguete a la niña o colocar su mano firmemente contra la planta del pie de su hija, de manera tal que el siguiente movimiento de la bebita la acerque al juguete. El papá, por el contrario, está contento con dejar que la bebita resuelva las cosas por sí misma. Desde el punto de vista de la mamá, la bebé está frustrada y necesita ayuda. Desde el punto de vista del papá, simplemente está esforzándose y aprenderá de su esfuerzo, tenga o no éxito. De estas dos maneras de ver la situación, ¿existe una que sea mejor para los bebés? No necesariamente. Investigaciones recientes indican que a los niños les va mejor cuando pueden tener la experiencia de distintas maneras de crianza y estilos de cuidados, tanto de hombres como de mujeres. Los bebés no se confunden por las maneras distintas como se relacionan con ellos su mamá y su papá. Más bien, aprenden que dos personas distintas entre sí son capaces de brindarle un cuidado afectuoso. Y aunque hay diferencias en cuanto a cómo la madre y el padre cuidan de los hijos, también hay muchas similitudes. Tanto los papás como las mamás son capaces de brindarle al niño cariño y cuidar que las necesidades emocionales y físicas de sus bebés sean satisfechas.
En el transcurso de sus vidas, los niños que cuentan con un papá activamente involucrado en su crianza suelen desempeñarse mejor en varios aspectos del desarrollo infantil que aquellos niños que tienen un papá que no se involucra. Los de los padres que se involucran suelen poseer mayores habilidades para resolver problemas y desempeñarse mejor en situaciones frustrantes; suelen tener mejores habilidades sociales y un mejor entendimiento de los sentimientos de otras personas. La participación activa del papá contribuye al sentido del humor del niño, a su capacidad de prestar atención y el entusiasmo con el cual exploran y aprenden.
Pese a que tanto el hombre como la mujer son igualmente capaces de aprender a cuidar de los bebés, es usual que muy temprano en la vida del bebé la mujer asuma el rol de ser su cuidadora principal. Hay una serie de razones por las cuales esto ocurre
Los hombres suelen tener menos
experiencia cuidando niños que las mujeres. En nuestra sociedad,
las habilidades necesarias para cuidar de los niños suelen ser
practicadas durante toda la vida por las niñas y mujeres,
cuidando de hermanos menores, como niñeras, como voluntarias o a
través de experiencias de trabajo. A los niños varones y a los
jóvenes se les ofrecen menos oportunidades de cuidar niños. Por
esta razón, los hombres se sienten inicialmente menos cómodos y
con menos destrezas para cuidar de los niños.
Los hombres suelen sentir menos presión
social que las mujeres para aprender a cuidar de sus propios
hijos.
Como resultado, los hombres se encuentran menos dispuestos
a buscar apoyo de profesionales, de la familia o de amigos, u
otras fuentes que les puedan ayudar a lograr las habilidades
necesarias para criar a sus hijos.
Como las mamás suelen hacer el trabajo
de cuidar de los niños, suelen perfeccionarse en este trabajo y
pueden llegar a ver a los padres como menos competentes. Cuando
esto ocurre, se establece un patrón en el cual la madre hace
más, aprende más y se siente más confiada al cuidar de los
niños. Por ende continúa asumiendo más y más
responsabilidades en el cuidado de los niños. El padre, en este
escenario, hace menos, aprende menos y se siente menos capaz de
proporcionar el cuidado cotidiano del niño. Cuando este patrón
se consolida, las madres se sienten sobre cargadas y los padres
se sienten excluídos. Los niños, entonces, pierden el beneficio
que es tener a ambos padres brindándoles cariño e
involucrándose en su crianza.
Las decisiones familiares y las
realidades socioeconomicas pueden convertir en un reto el lograr
la participación activa del papá. En aquellos hogares
donde hay un sólo padre de familia con los niños, como en el
caso del divorcio o la separación, muchos papás no conviven con
sus hijos y es difícil que estén involucrados. En todo tipo de
familias, sin embargo, tanto los hombres como las mujeres se
enfrentan a las presiones económicas o presiones relativas a los
horarios de trabajo que no concuerdan con las necesidades de sus
bebés. Para algunos hombres, estas situaciones y exigencias de
trabajo pueden resultar en que se vuelva aún más difícil
dedicarle el tiempo a sus bebes que quisieran.
Por más que existan una serie de retos que complican el poder criar y cuidar de sus hijos, los padres que desean involucrarse en la crianza de sus hijos lo pueden hacer exitosamente si cuentan con el apoyo de su pareja. Existen muchas maneras como los papás y las mamás pueden compartir el trabajo de la crianza de los hijos y ser eficientes como padres de familia. Considere lo siguiente al pensar en su familia
Los papás que se involucran en la
crianza de sus hijos aprenden al hacer. El conocimiento necesario
para criar a los hijos se aprende en el trabajo mismo de la
crianza. Los hombres que se retractan de tomar la crianza en sus
manos tienen menos oportunidades de lograr una experiencia
directa con sus hijos. Cuanto antes comience el papá a
involucrarse en la crianza de su hijo, se sentirá más cómodo y
competente al hacerlo. Al comienzo, mucha gente se siente
incompetente en el cuidado de los niños, pero los bebés son muy
buenos maestros para los papás que se muestran cariñosos y
cuidadosos.
Existe más de una manera en que las
mamás y los papás puedan ser eficientes padres de familia. Las
diferencias que existen entre las mamás y los papás sobre la
forma de criar a los niños son buenas para los niños, como lo
son las similitudes. Recuerde que hay más de una manera correcta
de criar a un niño. Es importante permitir que se manifiesten
esas diferencias de cariño en la manera como su pareja cría a
su hijo.
Todo papá merece la oportunidad de
desarrollar una relación con su bebé. La mayoría de nosotros
logra aprender mejor el arte de criar a un niño si no tenemos a
alguien encima diciéndonos lo que tenemos que hacer y
corrigiéndonos mientras lo hacemos. Haga que cada uno de ustedes
tenga algo de tiempo a solas con el bebé, mantenga las
sugerencias a un mínimo y confíe en que su pareja aprenderá,
asi como aprendió usted: haciendo.
Mantenga una buena relación de pareja.
Investigaciones revelan que una relación de pareja sólida ayuda
a promover y sostener una participación activa del papá.
Por Gloria Ferguson, B.A. CAPS, Educadora de Salud. Directora de Servicios a la Comunidad de Head Start. St. Paul, Minnesota.
Para mayor información acerca de cómo participar como papá en la crianza de los niños pequeños, llame al Fathers Resource Center [Centro de Recursos para los Padres] al 612-521-3409, al programa de Early Childhood Family Education en su distrito escolar o llame al 1-800-KIDS-709. También puede dirigirse al http://www.fathersworld.com/resources (Inglés).
http://www.harristrainingcenter.org
(Ingles)
Preguntas
Acerca de Los Niños es un proyecto conjunto del Centro de
Entrenamiento Irving B. Harris para el Desarrollo del Bebé y el
Infante y el Centro para la Educación y Desarrollo Temprano,
Universidad de Minnesota. La Universidad de Minnesota es un
empleador y educador que respeta la igualdad de oportunidades.
Esta publicación está disponible en formatos alternativos, bajo
pedido. Si desea copias adicionales o formatos alternativos, por
favor llame al 612-624-4510 (Inglés).
Do
Dads Really Make a Difference? Spanish translation by Amalia
Mendoza.
Copyright © 2004 by Center for Early Education and Development
These materials may be freely reproduced for education/training or related activities. There is no requirement to obtain special permission for such uses. We do, however, ask that the following citation appear on all reproductions:
Reprinted with permission of the Center for Early Education and Development (CEED), College of Education and Human Development, University of Minnesota, 40 Education Sciences Building, 56 East River Road, Minneapolis, Minnesota, 55455-0223; phone: 612-625-3058; fax: 612-625-2093; e-mail: ceed@umn.edu, web site: http://cehd.umn.edu/ceed.